
El Sábado 25 de Octubre realizamos una jornada de oración en la cárcel de nuestra ciudad, ese proyecto lo denominamos Jericó (libro de Josué 6, 1-21), la idea era, a través de la oración, derribar las murallas de viloencia, odio, egoismo, que alli han sido levantadas...
Tomamos las 7 áreas en las cuales está dividido dicho recinto y en grupos nos dirigimos con nuestros corazones llenos de fe, esperanza y caridad, para encontrarnos con esos hermanos carentes de amor y comprensión, bien armados con nuestras camándulas en manos y bolsas llenas de ellas para enseñar a rezar el rosario rezando, igualmente la imagen de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre tomó los corazones de todos esos hermanos y se quedó en sus corazones.
Fue tremenda la experiencia al ver abrir sus corazones para rezar por sus necesidades, porque siempre decimos que ellos han perdido la libertad, pero no la dignidad de seres humanos.
Los que no han tenido la oprtunidad e visitar la cárcel y hacer pastoral allí, les invito a vivir esa experiencia.
Confiamos que a través de la presencia de María, madre amorosa y llena de ternura, Jesús su hijo y nuestro rey misericordioso reine en cada uno de esos corazones necesitados de perdón y mucho amor.
Gracias Madre por llevarnos a Jesús.
Oren por esta pastoral
Un abrazo y mi Bendición
