5 de enero de 2009

...Y LO ADORARON...


Mateo 2,11

Entraron enla casa, vieron al Niño com María su madre y, postrándose le adoraron; abrieron luego sus cofres dones de oro, incienso y mirra.


Lal liturgia de la epifanía, esta llena de magia, admiración, adoración, alegría y regalos; es una invitación para todos los cristianos a ser adoradores de Jesús, a entregar todo, ser donación como él.

Adorar a Jesús, es dirigir nuestra mirada, sentimientos, pensamientos, todo nuestro ser al Rey de Reyes (Dt 6, 4-5). No hay lugar para ídolos. la adoración es el culto perfecto que elevamos a Dios, porque es la entrega de la totalidad de nuestro corazón a aquel que nos ha amado desde siempre.

Esos son los cristianos que nuestra Iglesia necesita hoy, testigos y adoradores, que nos quememos en el fuego del amor de Dios, de esa manera podremos calentar a los demás.

Al estar con humildad y sencillez frente al que es tres veces Santo (Is 6, 3), participamos de esa santidad y nuestras vidas se transforman y somos esperanza para los hermanos, en el sntido que todos tenemos oportunidad de llegar a tener a Dios como centro de nuestras vidas.


Abramos los cofres de nuestros corazones y orezcamos al Señor lo mejor de nosotros mismos.


un abrazo y mi bendición

2 comentarios:

ARCENDO dijo...

Buen proposito, Almas ardiendo para propagar el calor del Amor en los gélidos corazones de nuestros hermanos. Feliz Año. Un fuerte abrazo.

El Ceremoniero dijo...

Amen padre. Necesitamos hombres de valor dispuestos a cambiar este mundo con la fuerza del espíritu para presentárselo en adoración a Jesús nuestro salvador. Bendición